viernes, 30 de julio de 2010

Y al final te fuis...fueron


El 15 de Octubre de 2009, terminé una editorial diciendo: Lo de “chúpenla” y “la tenés adentro”, se te puede venir en contra, y somos 40 millones.

Al final te dieron el toque que le quisiste dar a Alemania.
Y no podías hacer otra cosa que, en lugar de hacer una crítica responsable de los errores cometidos, ensuciar a diestra y siniestra a todo el mundo.

Técnico, lo que se dice técnico, no sos, pero de ninguna manera. Y viéndote criticar a Grondona (indefendible) y a Bilardo (inimputable), no puedo dejar de pensar que tu comportamiento es el del alcahuete de barrio al que le pincharon la pelota.

Esta vez, se te escapó la tortuga, porque no sacaste ninguna papa del fuego, en todo caso, te la sacaron Palermo y Bolatti.

Ese fuego que viniste a apagar, se avivó con el 0-6 ante Bolivia. Pero como habías dicho, para calentar a la FIFA que en la altura se podía jugar, saliste como contra Alemania. Toque, toque, toque y adentro. 6 veces adentro.

Recuerdo que antes de ese partido Carrizo era EL ARQUERO de la selección.
Después fue Mascherano y 10 mas, después Veron era imprescindible y Lío era el único que hacía mover al equipo. Y terminó sacándole la pelota a Demichellis. Román 1 – Diego 0.

Y casualmente hablaste de códigos, los mismos que nombró Román, y al parecer, son los que tiene Basile, que no lloró como vos ahora.

En la vida se pierde y se gana. Como jugador, ganaste todo porque fuiste el mejor, pero también gracias a que un técnico armó una defensa que no se comía de a 4.

Como técnico, olvidate.

Como hombre, dejá de llorar.