Hace rato, desde que el aún intacto Diego nos hizo llorar de alegría, que no me emocionaba tanto por el triunfo de alguien.Porque se te nota en la cara que sos un pibe y te manejás como todos los argentinos deberíamos ser: Unos perfectos caballeros.
Se que no podías pensar en todos, pero tengo problemas cardíacos y no la pasé del todo bien.
Peleaste cada punto, con la raqueta o con palabras, con la dignidad que debería pelear un sindicalista por su afiliado.
Cerras la boca cada vez que te ganan, felicitás al rival, y luchas para que no te vuelva a ocurrir. Pero con buenas armas.
Es como si hubiese ganado yo mismo, y realmente estoy orogulloso.
Ni por la plata, ni por el ranking.
Solamente porque te lo merecés.
Pocos llegan ahi. No sos distinto.
Todos nosotros somos distintos, pero para peor.
Vos sos como se debe ser.
Gracias Pibe.....perdón, caí de nuevo
Gracias Señor Del Potro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario