24 días (no horas) después de haberse esfumado, aparecieron los Pomar, y nos derrumbó esa lejana esperanza de que, por cualquier motivo, estuvieran sanos y salvos.
24 días tardaron los que nos cuidan buscando chorros y asesinos, para encontrar un auto rojo a algunos metros de la ruta 31. Ni pensar los que tardarían en encontrar a un asesino disfrazado del chapulín colorado.
Ruta 31, que el Gobernador Scioli, en la campaña de Junio, prometió pavimentar y que después de haber perdido, hizo lo que todos: Se cagó en el pueblo.
Gobernador que, se sabe, conocía el problema, y que como todo culpable, se esconde y, a Pergamino, volvería solamente secuestrado, del cagazo que tiene.
Pero lo más fácil, fue echar a policías porque no encontraron el auto. Se lo merecen por inoperantes. (Clásica solución de inservible)
Por otro lado, le quiero dedicar un párrafo a los medios, a los investigadores, a la fiscal Policce, que fue desde desaparición voluntaria hasta conflictos familiares, a Paul Starc, que si el 26 de Noviembre era optimista de que iba a encontrar a la familia con vida, es que tenía otra hipótesis que no era el accidente y a todo el que opinó boludeces. Al policía que dice que los encontró. A los que luego de haberlos encontrados desparramados y con el auto patas para arriba, sospecharon que era una escena armada.
Ahora: Dios lo tenga en la gloria, me duele hasta los huesos lo que le pasó, me da bronca no haber sabido nada el día de la maratón nocturna, ya que el accidente fue justo a la hora que comencé a correr y de tener visiones, hubiera podido ayudar, pero, salir a la ruta con tu familia, por la que luchás todos los días, a la que le querés dar todo lo mejor de vos, y no hacerle poner ni a tus hijos, ni a tu esposa ni vos mismo, el cinturón de seguridad, es un despropósito.
Porque esos dos angelitos hoy, estoy casi seguro, hubieran recorrido otro camino.
Esa extraña estupidez de los argentinos, que si no nos ponemos los cinturones, somos re pistolas.
Por todo esto, como no soy vidente y no voy a poder ayudar a los próximos y por que los Ángeles no deben ir al cielo antes de tiempo, cuidémonos nosotros mismos.
Primero, usemos toda la seguridad a nuestro alcance para cuidar a nuestra familia, cumplamos las leyes de tránsito, que están para que no nos matemos aunque nos rompa las bolas, exijamos que los policías se enlisten por vocación y no porque es mas negocio que ser neurocirujano y tercero, votemos con la cabeza, por el futuro de nuestros hijos.
Scioli, solo fuiste a ver al colectivero al que unos hijos de puta le cortaron el dedo.
La familia Pomar te está esperando.O es que tu conciencia no te deja ir ?A los cuatro, que descansen en paz.